Qué hacemos

El CCCB es un espacio para la creación, la investigación, la divulgación y el debate de la cultura contemporánea donde las artes visuales, la literatura, la filosofía, el cine, la música, las artes escénicas y la actividad transmedia se interconectan en un programa interdisciplinario.

Presentación

El CCCB centra su actividad en la investigación creativa y en la producción de conocimiento mediante una serie de proyectos centrales de producción propia, como las exposiciones temáticas y otros formatos presenciales y digitales: los debates internacionales, el CCCB Lab, la plataforma de literatura Kosmopolis, la línea de actividad Beta: proyectos que tratan de forma integrada la cultura del siglo XXI y las grandes transformaciones de la era digital; el proyecto de cine experimental Xcèntric, el Premio Europeo del Espacio Público Urbano, el Premio Internacional de Innovación Cultural, la plataforma Archivo CCCB y otras propuestas y festivales asociados.

El CCCB trabaja en red con agentes e instituciones internacionales, vinculado a su vez con artistas, colectivos de creadores, comisarios y agentes culturales independientes del entorno de Barcelona, y apoya sus propuestas para participar de su capital creativo y darles visibilidad.

El CCCB investiga en nuevas propuestas educativas, trabaja formatos de conocimiento y producción en constante revisión crítica, busca metodologías basadas en lo colaborativo y lo experimental que se materializan en convocatorias abiertas y en procesos de dinamización y mediación.

Objetivos

  • Asumir la complejidad, intensidad y creatividad de un momento histórico en que las antiguas certezas se están disolviendo y los nuevos paradigmas requieren imaginación y máxima apertura.
  • Favorecer el debate abierto, libre y plural sobre las ideas que definen nuestro actual imaginario como sociedad de la información y el conocimiento.
  • Repensar los valores comunes, el espacio público, las nuevas ágoras donde se debaten el presente y el futuro de la sociedad civil.
  • Priorizar los temas que permitan dar respuesta a las cuestiones cruciales de un mundo hipercomplejo, contaminado e infoxicado.
  • Tender puentes entre ciencias y humanidades para activar el desarrollo de una tercera cultura en sus distintos estilos y manifestaciones.
  • Desarrollar proyectos que traten de forma integrada la cultura del siglo XXI y las grandes transformaciones de la era digital.
  • Crear espacios para debatir las distintas formas de concebir los modelos ecológicos y el concepto de desarrollo sostenible.
  • Estimular la conciliación de una cultura de los diagnósticos con una cultura de las soluciones.
  • Crear plataformas para el diálogo entre académicos, expertos y profesionales con grupos y comunidades creativas del tercer sector.
  • Potenciar la creación de redes culturales distribuidas en que la cooperación sustituye a la competencia y la inteligencia individual es concebida como una condición imprescindible para la inteligencia colectiva.
  • Atender a las necesidades de los nuevos públicos y las nuevas comunidades creativas.
  • Desarrollar programas educativos para disolver las brechas existentes.
  • Experimentar con nuevos géneros y formatos, sin olvidar la renovación / vigencia de los géneros y formatos tradicionales.
  • Facilitar la contaminación entre disciplinas artísticas.
  • Contribuir a la renovación de las ideas y lenguajes que utilizamos para crear el mundo y proyectar el futuro.
  • Estimular la innovación, la creatividad y la capacidad inventiva como instrumentos indispensables para la emergencia de una nueva cultura.
  • Revitalizar la función pública de la cultura como un derecho y un bien de primera necesidad.

Historia

La Casa de Caridad

El CCCB está situado en un lugar de larga historia: una iglesia del siglo XII que se convirtió en el convento de monjas de Montalegre en el siglo XIII y más tarde en seminario conciliar de los jesuitas, en el siglo XVI. En el siglo XVIII se instalaron allí un cuartel militar y un correccional. Finalmente, en el año 1802 el rey Carles IV autorizó la creación de un establecimiento benéfico, el hospicio de la Casa de Caridad, para la acogida de la población más desfavorecida. Con el tiempo, la Casa de Caridad se autofinanció y obtuvo ingresos de fuentes muy diversas: organizando rifas, bailes de máscaras y corridas de toros, y también fabricando productos de primera necesidad, como por ejemplo galletas, agujas, loza, fideos, algodón, alpargatas, ropa, etc. Una de las actividades más rentables fue la concesión municipal del servicio funerario, en 1838, y especialmente la creación de una de las imprentas más importantes de la ciudad. Este sistema de autofinanciación pudo aplicarse impartiendo la enseñanza de oficios especializados (carpintería, herrería, impresión, pastelería, zapatería, etc.) dentro de la propia Casa.

En el año 1868, el establecimiento pasó a depender de la Diputación Provincial de Barcelona, gracias a la ley de beneficencia pública del año 1853; en cambio, durante el breve período de la Generalitat republicana (1932-1936), la Casa de Caridad dependió exclusivamente del gobierno catalán; se aplicaron entonces mejoras significativas, especialmente en el trato a los asilados y en la laicización del personal docente. La Casa de Caridad dejó de funcionar en 1957, cuando se inauguró la nueva sede del barrio de Vall d’Hebron (Hogares Mundet).

Creación del CCCB

En 1989 el Consorcio formado por la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona aprueba la creación del CCCB, en el marco de un proyecto de rehabilitación del barrio del Raval y de sus edificios históricos, con la intención de ubicar un complejo de cultura contemporánea en la antigua Casa de Caridad.

La dirección del Centro encargó a los arquitectos Helio Piñón y Albert Viaplana, con la colaboración de Eduard Mercader, el proyecto de construcción del equipamiento cultural. Las obras se iniciaron en 1991 y el CCCB se inauguró oficialmente el 24 de febrero de 1994 bajo la dirección de Josep Ramoneda, que estuvo al frente del Centro desde su creación, en 1989, hasta 2011, cuando fue relevado por Marçal Sintes. Desde el 15 de noviembre de 2014, Vicenç Villatoro ocupa el cargo de director del Centro.

El recinto de la antigua Casa de Caridad comprendía un enorme entramado de edificios levantados en distintas épocas, que había llegado a alojar a más de dos mil personas. Actualmente el CCCB ocupa la estructura original de tres alas dispuestas en forma de U alrededor de un gran patio central, el Pati de les Dones, y el edificio del antiguo teatro de la Casa de Caridad, situado en la actual plaza de Joan Coromines.

El proyecto de remodelación se inició en 1991 y sustituyó el ala norte por un cuerpo prismático de treinta metros de altura: una fachada de cristal que se ha convertido en un espejo del paisaje urbano y un mirador sobre la ciudad. La fachada exterior de la calle Montalegre y las del patio conservan la decoración de esgrafiados y aplicaciones de mayólica realizadas entre los años 1926-1929. En cuanto a los elementos constructivos característicos de la obra original, también se preservaron las bóvedas catalanas y los pilares de piedra. El edificio dispone de un total de 15.000 m2, según el proyecto ejecutado por los arquitectos Helio Piñón y Albert Viaplana, que mereció los premios FAD y Ciutat de Barcelona de Arquitectura del año 1993.

En 2011 el CCCB incorporó un nuevo edificio, el Teatro CCCB, el antiguo teatro de la Casa de Caridad, rehabilitado por los arquitectos Elías Torres y Martínez Lapeña. Con el Teatro, el CCCB gana un espacio de 3.164 m2 que permite mantener la programación del Centro en mejores condiciones. El nuevo espacio cuenta con la Sala Teatro, una sala polivalente con capacidad para 500 espectadores, y la Sala Raval, con un aforo de 170 personas.

El 1989 el Consorci format per la Diputació de Barcelona i l’Ajuntament de Barcelona aprova la creació del CCCB, en el marc d’un projecte de rehabilitació del barri del Raval i dels seus edificis històrics, amb la intenció d’ubicar un complex de cultura contemporània a l’antiga Casa de Caritat.