Líneas de programación

Los retos de la sociedad del siglo XXI, la expansión del universo literario. La intersección de arte, ciencia, humanidades y tecnología; la hegemonía de la galaxia audiovisual; la apuesta por la investigación y la innovación cultural; el desafío que representan los nuevos públicos y la emergencia de nuevas comunidades físicas y virtuales. La renovación de los lenguajes y los léxicos, el renacimiento del procomún; los retos de la participación y la cocreación; las tensiones entre privacidad y transparencia; el advenimiento de nuevos modelos sociales y políticos; los riesgos y oportunidades de la revolución científica y tecnológica. Estos son algunos de los procesos decisivos de una cultura en profunda transformación que definen los ejes temáticos del CCCB en los próximos años.

Literatura amplificada

La expansión del universo literario

La literatura sigue siendo uno de los principales instrumentos para indagar la condición humana y amplificar la noción de realidad, y lo hace en sus múltiples géneros y soportes, en sus experimentos y mutaciones. La literatura como lenguaje de la libertad. La literatura en su concepción más abierta. Una práctica que no intenta modelar el mundo con bases absolutas, estereotipos ideológicos o fronteras disciplinarias y que sigue impregnando las artes, las ciencias y el universo digital. La literatura como recreación de la memoria y laboratorio del futuro, antídoto contra el cinismo y la desesperanza; reserva del humor que todo lo desmitifica y una pasión creadora que puede salvarnos.

La ciudad mundo

Los retos de la sociedad del siglo XXI

La sociedad abierta, creativa y mestiza del siglo XXI está íntimamente vinculada a la evolución democrática y a sus valores centrales. Es una sociedad que se refleja en un ideal humanista en el que la cultura, la educación y la política son las herramientas fundamentales de crecimiento y desarrollo. Una sociedad que necesita espacios para interrogarse críticamente ante el avance de los valores de la economía y la tecnificación y que, hoy, insiste en repensar lo que tenemos en común y lo que nos hace humanos. Una sociedad que se reinventa de forma permanente, activada por los debates de los filósofos, sociólogos, historiadores y antropólogos, pero también alterada por el impacto de las nuevas tecnologías, con toda su velocidad y potencia. Una sociedad que se enraíza en una realidad cada día más urbana, en que la ciudad es concebida como categoría universal, como uno de los grandes laboratorios de la vida contemporánea. Una ciudad mundo, física y virtual, que se proyecta como nueva ágora de un pensamiento crítico renovado.

Tercera cultura

La intersección de arte, ciencia, humanidades y tecnología

La cultura del siglo XXI no puede evolucionar sin la creación de puentes permanentes entre las ciencias humanas y las ciencias del mundo. El progresivo advenimiento de una tercera cultura, ya anunciada por C. P. Snow a fines de los años cincuenta, es un camino complejo y apasionante que conviene seguir explorando en sus distintas manifestaciones.

La intersección de arte, ciencia, humanidades y tecnología es uno de los retos capitales del nuevo escenario cultural. El diálogo cada vez más frecuente entre artistas, científicos, diseñadores y programadores define un horizonte de trabajo de alta intensidad. No hay mapas definitivos para estos nuevos territorios. Y, sin embargo, es aquí donde se formulan algunas de las cuestiones cruciales para nuestro futuro como especie, sobre el mundo que estamos creando, la pugna entre tendencias aceleracionistas y una cultura de cooperación transversal en los ámbitos decisivos del conocimiento humano.

La galaxia audiovisual

Un ecosistema en transformación

El ecosistema audiovisual (y mediático en general) vive profundas transformaciones. El tránsito de la radiodifusión a las audiencias ubicuas y fragmentadas es uno de los signos más elocuentes de esta evolución, pero no el único. Nuevas especies están poblando el territorio abierto por las últimas tecnologías de realización y posproducción y, al mismo tiempo, se recuperan técnicas y soportes que parecían en vías de extinción, como corresponde a una creatividad con genealogía y memoria. El ecosistema audiovisual asiste a una fase expansiva: las narrativas transmedia marcan tendencia, pero es evidente que la diversidad y multiplicidad del panorama actual impide las visiones reduccionistas o unívocas. La tradición heterodoxa del cine y el vídeo experimental continúa alimentando a los nuevos creadores, el documental se expande, la televisión se reinventa (en una nueva edad de oro de las series), ficción y no ficción diluyen sus fronteras, emergen cinematografías poco conocidas...

La apuesta por la innovación cultural

Nuevos públicos: dinámicas de la participación y la colaboración.

El CCCB incorpora la investigación y la innovación cultural como imperativo categórico del siglo XXI. Una época caracterizada por cambios profundos en las formas de crear, producir y distribuir el conocimiento. La nuestra es una era de tendencias disruptivas que obligan a revisar géneros y formatos, estilos de prescripción y programación, estrategias de comunicación y modelos organizativos. Nadie está dispensado de repensar su modus operandi. Se impone el aprendizaje continuo, la búsqueda de nuevas metodologías y nuevas respuestas.